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Lesiones de la médula espinal

La médula espinal contiene una colección apiñada de nervios que transmiten las comunicaciones entre el cerebro y la parte restante del cuerpo. Cuando estos nervios se lesionan, no puede haber comunicaciones claras. Si la lesión es lo suficientemente grave, la comunicación se suspende.

Al ocurrir una lesión exagerada en este grupo de nervios, las comunicaciones del cerebro cesan: la víctima pierde las funciones sensoriales o motrices por debajo del punto de la lesión. Las víctimas de estas lesiones son cuadripléjicos o parapléjicos. Al lesionarse gravemente la médula espinal, pueden morirse.

La médula espinal está protegida por una cavidad de huesos llamada la columna vertebral. La columna vertebral está compuesta de bloques individuales llamados «vértebras». Hay 7 vértebras en la columna cervical (el cuello); 12 en la columna torácica (la espalda media) y 5 en la columna lumbar (la espalda inferior). Hay discos intervertebrales situados entre cada una de las vértebras.

El disco contiene un anillo externo cartilaginoso llamado el anillo fibroso que rodea la parte interna gelatinosa llamada el núcleo pulposo. El núcleo de los discos se comporta como amortiguador, absorbiendo el impacto de las actividades cotidianas del cuerpo y manteniendo separadas las dos vértebras contiguas. El disco se puede comparar con una dona, en lo cual, el anulo fibroso es semejante a la masa, y el núcleo pulposo es la jalea. Si se le aplica presión hacia abajo a la rosca, la jalea se sale. Si la jalea o núcleo pulposo sale por la fuerza de la dona o disco, puede que se les aplique presión a los nervios situados cerca del disco. Esto es lo que se llama disco «protuberante» o «herniado».

Las víctimas de caídas, accidentes automovilísticos u otras clases de accidentes sufren, a menudo, discos herniados y/o vértebras fracturadas. A veces hay que operar estas lesiones para repararlas, y la rehabilitación y fisioterapia tardan meses. Hasta las herniaciones no quirúrgicas de la espalda y cuello pueden causar mucho dolor, pérdida de las funciones de la vejiga e intestinos, radiculopatía (dolor que se irradia hacia los brazos y piernas) e incapacidad de participar en las actividades cotidianas de la vida.

Además, las lesiones del cuello o espalda que perjudican la médula espinal o discos pueden conducir a enormes cantidades de daños económicos, tales como gastos médicos del pasado, gastos médicos en el futuro y sueldos dejados de ganar tanto en el pasado como en el futuro. Sin embargo, los daños y perjuicios a consecuencia de las lesiones de la médula espinal implican mucho más que gastos médicos. El impacto suele ser devastador para la víctima y su familia.

Las leyes de Nueva York les garantizan compensación a la víctima de una lesión de la médula espinal y a sus familiares cuando la lesión es a consecuencia de la culpa de un tercero. Les podrán indemnizar los gastos médicos, gastos de rehabilitación, gastos de atención médica en la casa o gastos del hogar de ancianos, al igual que los daños morales, sueldos dejados de ganar en el pasado, sueldos que se dejarán de ganar en el futuro y sufrimiento emocional.

No es sencillo tener éxito en pleitear un caso relacionado con una lesión de la médula espinal. La experiencia en estos casos puede ser crucial en negociar el arreglo y en el juicio de la causa.

Si usted o algún ser querido ha sufrido una lesión de la médula espinal, un disco herniado y/o una vértebra fracturada, se ruega que llame a los abogados de HKPD para una consulta inicial gratis. En HKPD se encuentra a su disposición para asistirlo las 24 horas, los 7 días un abogado experimentado de casos de lesiones corporales.

Tenemos experiencia manejando las causas de lesiones de la médula espinal, y estamos para servirle.